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Taller de Fansub Impartido por un Fansub Salvadoreño
Reseña del Fansub en General.
Fansub es la contracción de las palabras inglesas fan subtitled (subtitulado por aficionados) que se refiere a vídeos, películas o series de televisión que son traducidas por aficionados, desde su lengua nativa, sin autorización de los propietarios originales.[1]
El propósito principal de este pasatiempo es la difusión de series o películas que no tienen licencia oficial en el país donde el fansub va destinado, aunque también hay gente que emplea este pasatiempo, entre otras cosas, para trabajar en su propia traducción de una serie determinada.
El fansub se distingue principalmente por ser una actividad ajena a cualquier interés comercial, razón por la cual sólo se distribuye de forma gratuita en sitios web especializados, canales IRC, protocolos P2P como BitTorrent y eMule, entre otros.
Por extensión se suele aplicar éste término al fansub de animación japonesa y a los respectivos grupos de subtitulaje de este tipo de material, ya que precisamente son la rama con mejor organización y difusión. También existen grupos que subtitulan series norteamericanas, series del género Tokusatsu y doramas asiáticos.
Orígenes del Fansub
Los fansubs surgieron después de la explosión mediática de la producción de anime a mediados de 1980 en Japón. Solo algunos títulos fueron licenciados para la distribución en países extranjeros y esto se tornó una dificultad para que los interesados pudiesen conseguir nuevos títulos. Algunos aficionados con conocimientos de idioma japonés comenzaron a producir copias de subtítulos amateurs que pudiesen cubrir las necesidades de aquellos que no podían entender el idioma de origen.
La primera forma de distribución de este material fue a través del formato VHS. Estas copias eran de una baja calidad, demandaban demasiado tiempo para su realización y su costo era muy alto (Más de 4000 US$ en 1986)[2] a lo que además se agregaba la dificultad para conseguirlos. Se distribuía un número limitado de copias en clubs de aficionados al anime pequeños y éstos adquirían las series subtituladas a un costo modesto o grababan las cintas en un video casette propio.
Primeros Fansubs Digitales
Con el crecimiento de la Internet, los programas de edición de video y los protocolos P2P, el proceso original fue abandonado a favor del subtitulado digital y la distribución electrónica. Esto permitió que el fansub se transformara de una copia barata y de baja calidad para poder ver una primicia, en videos de alta calidad y accesibilidad alternativa y que en algunos casos, poco se diferencian de una mayor calidad de trabajo de la copia del DVD original. Un estudio reciente de Yale Economic Review ha demostrado que tanto la gente que baja películas de internet como la que no lo hace, son propensos a no comprar películas.[3]
Los Fansubs ahora
Actualmente, los fansubs se caracterizan por su excelente calidad y su rapidez en sacar un episodio de una serie determinada, haciendo que un episodio salga a las pocas horas de emitirse en su país de origen. Esto ha sido ejemplo para que empresas japonesas como los Estudios Gonzo empiezen a subtitular series japonesas de manera gratuita, legal y simultánea al mismo tiempo que se emitían por televisión japonesa a través de YouTube, Crunchyroll y BOST.[4] Asímismo, los televidentes pueden pagar cualquier precio que quisieran (más que cero) para obtener versiones de alta calidad de dichas series.
Sin embargo, existen empresas norteamericanas como Funimation, y empresas japonesas como Media Factory que han manifestado su público rechazo contra los fansubs. Funimation, en particular, se ha dedicado a mandar, en representación de destacables empresas de animación, cartas a diferentes sitios web para que detengan la distribución ilegal de distintas series de animación japonesa. Su acción más reelevante fue cuando, en conjunto con Gonzo, detuvieron la distribución ilegal de la serie Romeo × Juliet por parte de un fansub en inglés.[5]
Asímismo, Kadokawa Shoten ha expresado su descontento con los fansubs al detener la distribución de series como Spice and Wolf, Rental Magica, Junjou Romantica, entre otras, de un sitio de descargas de anime muy conocido por los fans. También ha expresado su deseo de promocionar de forma legal sus trabajos por Internet.[6]
Proceso de realización
El fansub puede ser hecho por una o más personas que tienen afinidad hacia el producto en cuestión, además de disponer de los vídeos que desean subtitular en su idioma original y de una fuente de calidad. A este material se le denomina “RAW”. El vídeo puede tener como origen lo siguiente: LaserDisc, cinta VHS, VCD o SVCD, DVD, señal de televisión abierta o satelital.
A continuación, la pista de audio o el vídeo completo son puestos en manos del traductor, quien se encarga de escribir en un archivo de texto todos los diálogos y las anotaciones que considere pertinentes para que sirvan de guía al encargado de sincronizar los subtítulos. Las traducciones no solo pueden ser de los diálogos del guión; algunos grupos pueden subtitulan también canciones que pueden o no contener su lectura en kanji y kana, romaji e idioma deseado al que se traduce el original.[7]
El sincronizador ajustará el tiempo de duración de los diálogos, cuidando que su lectura sea lo más intuitiva posible. Posteriormente el editor se encarga de mantener la coherencia y calidad del trabajo, adaptando los diálogos para su mejor comprensión y agregando notas para explicar ciertos comportamientos o situaciones propias de la cultura de los personajes.
A veces hay un encargado de estilos que escoge los colores, la posición y el tipo de letra que van más acordes con el ambiente o el género de la serie en cuestión. Tanto los tiempos como los estilos suelen ser dados en el formato de subtítulos de Substation Alpha, usando programas como el Aegisub.
Muchos fansub han incorporado uno o varias personas que realizan revisiones de ortografía y gramática corrigiendo errores o sugiriendo cambios a su vez. Esto ayuda a dar más calidad y mantener un subtitulado neutro, o en algunos casos acorde a la región en que se publicará.
En los años 90 el producto final estaba basado en una videocinta, por lo que se hacía uso de un genlock que permitía sincronizar la señal del vídeo con los subtítulos procedentes del ordenador, sobreponiendo éstos últimos a la señal de vídeo. A éste vídeo se le denomina “maestro” y de él salen todas las copias que son distribuidas por los canales escogidos por el grupo de subtitulaje.
Gracias a la mejora de tecnologías tanto de distribución como de edición de vídeo que se han dado desde el 2000, ya es posible realizar todo el proceso usando un único ordenador medianamente potente y un software de edición de video. A este método se le denomina “fansub digital” o “digisub”. Los grupos de fansub digital distribuyen los videos a través de programas P2P, IRC o por FTP.
Tipos de fansub
Dependiendo del tipo de subtítulo que utilicen, hay softsub y hardsub. En el primero entran los grupos que crean subtítulos y los comparten de manera abierta, para que sean editados y mejorados por otros usuarios. Estos subtítulos complementan a los vídeos en bruto o subtitulados en otro idioma. En el segundo están los grupos que integran el subtítulo directamente al vídeo, por lo que ya no pueden ser editados por los usuarios pero que a cambio, al proveer vídeo y subtítulos unidos simplifican al máximo la distribución de los mismos.
Si la clasificación se basa en los medios de grabación, se habla de fansub analógico si usan cintas VHS y fansub digital si utilizan discos ópticos o archivos digitales.
De acuerdo al tipo de anime que subtitulan pueden ser tradicionales cuando se orientan a series de antaño o clásicas, o ser modernos, cuando van al día con las series que se emiten en Japón.
Recuerda ver el taller de fansu de los chicos de dark club.
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